sábado, 27 de diciembre de 2014

PEQUEÑA REFLEXIÓN SOBRE LA PERCEPCIÓN DEL SER


Para poder conectar con la sabiduría y verdades universales debemos primero de ser humildes y estar armonizados y en equilibrio dentro de nosotros mismos. Desprendernos de las vestiduras, los egos, las apariencias, los roles y los condicionamientos.

Ayer leí que "Dios es tan humilde que, a pesar de haber creado todo para nosotros, no se deja ver a simple vista, sólo nos permite ver su creación".


Siempre he intuido que lo "Esencial" es invisible a los ojos. Por tanto solo se siente con el corazón, pues lo que es in-visible, se vuelve visible desde el interior.
Qué duda cabe que estamos limitados por nuestros 5 sentidos físicos. Y de que nos han enseñado desde pequeñitos a hacer caso más lo que diga nuestra MENTE de lo que nos dicte nuestro CORAZÓN.

De ahí que sea tan importante que hagamos caso a la vocecita que nos habla desde dentro, la llamamos la voz de la consciencia o la "Intuición". Ella nos guiará cuando no sepamos hacia donde mirar, lo siguiente que hacer o hacia donde dirigirnos.
Y casi nunca falla. Parece que despierta algún resorte oculto en nuestro interior, una facultad o capacidad dormida que desconocíamos por completo, y empiezan a sucederse los encuentros por sincronicidad y las casualidades imposibles.

Y es que más razón que la razón tiene la propia intuición.

Cada cual vive en el estado de consciencia que se adapta a su realidad, a su nivel de evolución, que corresponde con lo que es capaz de imaginar, de ver, de percibir e interpretar. Por tanto cada SER es como si viviera en su propio mundo.
Tradicionalmente siempre han dicho  las personas lógicas o de mente más reacional, que ellos primero lo que necesitan es VER y después ya CREER.

Pues NO. Así no es como funciona. Tantos años de experiencias y comprobaciones me demuestran que es justamente al revés. SE HACE NECESARIO CREER Y SENTIR PRIMERO PARA DESPUÉS PODER VER.

Hay que tener fé, aprender a ver con los ojos espirituales, los del corazón, aquello que no se ve a simple vista, que con los ojos naturales no somos capaces de ver. Y hay que confiar en lo que sientes. Ya lo decía la Biblia.

Pero no solo eso sino que al mismo tiempo somos co-creadores de la experiencia que vivimos, es como si lo atrayéramos a nuestra vida con nuestra propia vibración afín. 
De modo que EL EMISOR Y RECEPTOR SE FUSIONAN DURANTE LA EXPERIENCIA COMO SI FUERAN UNO SOLO. Aquí ya entramos en el terreno de la física cuántica y de la ley de atracción.

Debemos dejar de PERCIBIR, aquietar nuestra mente y simplemente SENTIR. 

Es importante SENTIR las cosas en su esencia en lugar de racionalizarlas o ponerles etiquetas, porque entonces estaríamos dogmatizando las ideas. Y eso nos aleja de la VERDAD. Yo creo que las palabras separan, dividen, nos encadenan en cierto grado a una determinada manera de pensar o de percibir el mundo que nos rodea, pero podemos aprender a desprendernos de las palabras... a desaprenderlas. A volver al Orígen.
Podemos trascender las palabras, aquellos que estemos más habituados a sentir que al pensar, a intuir atraves de los gestos los sentimientos, casi como la telepatía.

Si conectamos con nuestro Ser Interno en nuestro Corazón él sintonizará con todas las realidades sutiles y respuestas que el Universo nos podrá brindar. Todas las respuestas habitan en nuestro interior, ya depende de nuestra frecuencia de vibración sintonizar con ellas o no.
A esa frecuencia se le ha llamado de mil maneras... Unos le dicen Energía universal, otros Amor universal, otros Logos solar, otros Espiritu Santo, otros Dios, otro Padre cósmico. Estamos hablando de lo mismo. La Fuente Divina de donde procedemos.

Hay quienes no están de acuerdo con el concepto unificado de DIOS. Lo ven arcaico, pasado de moda y vinculado a las religiones. Y prefieren hablar de 'Dioses'. A mi no me gusta eso porque eso es idolatrar a otro ser humano, por muy evolucionado que esté.

En la antigüedad se hablaba mucho de dioses antiguos que vinieron a visitar a nuestros ancestros en sus naves voladoras. Erroneamente fueron atribuidos como 'dioses' cuando realmente se trataban de otros seres como nosotros solo que más evolucionados espiritualmente. 'Hermanos del cosmos' venidos de otros lugares del espacio.

viernes, 26 de diciembre de 2014

TODO PRINCIPIO ES... UN PRINCIPIO





Porque no se puede vivir sin una pizca, al menos, de sentido del humor he querido dar inicio a este blog de todos con este título: Todo principio es... un principio. ¿Y quién podría negarlo?. La idea fundamental, a la hora de crear esta lanzadera de ideas, de propuestas y apuestas por el más puro arte de vivir en complicidad entre unos y otros, no es otra que crecer en una dirección que abre horizontes. Desde aquí no solo podemos comunicarnos entre nosotros, los amigos y amigas de "para normales nosotros" en el teléfono, sino abrirnos al mundo..., si así lo creemos necesario. No es un lugar destinado a poner límites, pero sí debemos mantenernos siempre en ese ámbito de cordialidad y de limpieza que nos viene caracterizando..., y desterrar la política y el humor más pueril o de peor gusto de este espacio de expresión, es decir, y por tanto, mantener un nivel, atesorarlo, cuidarlo, preservarlo... en nuestras manifestaciones. Así dignificamos este espacio creativo, de expansión de lo que somos. Y lo convertimos en algo natural a la vez que valioso, diferente.

No necesariamente se trata de hablar exclusivamente de "paranormalidades", sino de todo aquello que nos acontezca y nos apetezca, como venimos haciendo hasta este momento en el grupo de whatsapp, es decir, y en definitiva, compartir entre amigos-hermanos fragmentos de nuestra vida, inquietudes, certezas, incertidumbres, momentos... Comentarios en letras y en imágenes, aquellos a los que queramos darle una nota mayor y el teléfono ya se nos quede pequeño. Así que este es el espacio abierto que hemos creado, algo así como una dimensión nueva donde dar cuerpo a lo que pensamos y vivimos. Este es solo el principio. Y ya sabéis: Todo principio es... un principio. A menos que se demuestre lo contrario, claro.